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¿Qué creemos en la Sociedad Misionera Internacional? Mientras la iglesia de Dios permanezca en este mundo de tinieblas para luchar contra...
1. Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios... ... y que El mismo es el Autor, habiéndonos revelado su voluntad en el Antiguo y Nuevo...
2. Creemos en un Dios (Padre) eterno... ... omnipotente, omnipresente y omnisapiente. Él es el Creador, Gobernante y Sustentador...
3. Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios... ... es la imagen misma de su Padre. Hebreos 1:1-3, 8; Colosenses 1:15; 2:9; 1 Timoteo...
4. Creemos que el Espíritu Santo se encontró en acción desde el principio... ... y se encuentra constantemente en acción en la salvación. Génesis 1:2; Salmo 51:11;...
5. Creemos que Dios, en el sexto día de la creación, creó al hombre... ... a su imagen, perfecto y con la facultad de libre albedrío. Génesis 1:26-28. “Su...
6. Creemos que por su desobediencia al mandamiento divino el ser humano introdujo el pecado en el mundo... ...(Génesis 2:16, 17; 3:6), y por ello su naturaleza se hizo mala. La consecuencia del...
8. Creemos que el cuarto mandamiento es inmutable, igual que todos los demás... ...y es válido para todos los seres humanos. El sábado fue instituido por Dios después...
9. Creemos que Dios instituyó el matrimonio en el Paraíso y lo bendijo y santifico... “De manera que la institución del matrimonio tiene como su autor al Creador del...
10. Creemos que la profecía de Daniel 7:25 “…y pensará en cambiar los tiempos y la ley…”, se ha cumplido... ... Se anuló de los Diez Mandamientos el segundo que prohíbe la veneración y adoración...
12. Creemos que tras la caída en el pecado, el ser humano perdió su elevada posición ante Dios... ... y desde entonces todos los seres humanos se encuentran bajo el pecado y sus...
13. Creemos que Dios amó tanto al mundo que envió a su Hijo a este mundo para salvar a la humanidad... ...y aunque por doquier reinaba la corrupción y la rebeldía, ya había sido previsto un...
14. Creemos que sin la justicia de Jesucristo ningún ser humano mortal puede subsistir ante el Dios santo... ...El profeta Isaías se expresa del siguiente modo: “Si bien todos nosotros somos como...

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7. Creemos que los Diez Mandamientos son perfectos y como norma de vida y práctica tienen vigencia para todos los seres humanos...

...Eclesiastés 12:13; Mateo 5.17, 18; Romanos 3:28, 31; 7:12; Apocalipsis 12:17; 14:12.

La Biblia enseña que Dios mismo proclamó los Diez Mandamientos sobre el monte Sinaí y los escribió con su propio dedo en las dos tablas de piedra. Éxodo 31.18; 32.15, 16; Deuteronomio 4:12, 13.

Mediante el reconocimiento y la observancia de los sagrados Diez Mandamientos del Señor, manifestamos que amamos a Dios el Padre y a su Hijo. La Ley de Dios es una revelación de su voluntad y carácter. Es una imagen de la perfección divina y refleja el verdadero carácter de Dios. En la Ley se muestra especialmente el principio de amor, justicia y orden divino. Romanos 13:10; 1 Juan 5:3.

Como ella es espiritual sólo puede ser observada mediante el poder de Dios y la fe en Jesucristo. También en caso de pruebas y persecuciones la única respuesta debe ser: “… Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).

Los Diez Mandamientos que Dios promulgó (Éxodo 20:2-17), son:

I.

“Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí.”

II.

“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”

III.

“No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.”

IV.

“Acuérdate del día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.”

V.

“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.”

VI.

“No matarás.”

VII.

“No cometerás adulterio.”

VIII.

“No hurtarás.”

IX.

“No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.”

X.

“No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.”

2. Introducción

El pecado y la muerte se introdujeron en este mundo de acuerdo a la descripción de Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” Romanos 5:12 a través de la desobediencia de los primeros seres humanos.

El comportamiento y la actitud de los descendientes de Adán permiten constatar el conflicto interno del individuo entre el bien y el mal, tal como se presenta en Génesis 4:7, 10, 11 “¿Si bien hicieres, no serás enaltecido? Y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta… Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Ahora, pues, maldito, seas tú de la tierra”. En Caín se constata la victoria del mal sobre el bien, pues asesinó a su hermano, ya que permitió que sus malos impulsos le dominaran, así como sus malas acciones, según 1 Juan 3:12 “No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermanos justas”. La distinción entre ambos es clara: uno bueno y otro malo. Únicamente a través de un código de comportamiento pueden definir a clasificarse las acciones. A través de la ley de Dios se conoce y se puede distinguir entre el bien y el mal, lo cual es claro en el caso de Caín; él conocía los principios del cielo y por eso el Señor le advirtió acerca de la evolución de sus pensamientos, que lamentablemente desencadenaron en un asesinato. El primer hijo de Adán transgredió el sexto mandamiento y a causa de su impenitencia fue condenado.

En el tiempo previó al diluvio la Biblia nos describe la condición prevaleciente en la generalidad de los seres humanos: “…He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia…” Génesis 6:13. El calificativo usado por Dios para detallar el comportamiento humano es muy claro, pues implica: crímenes, robos, abusos y todo tipo de acciones violentas, lo cual incluye los seis últimos mandamientos de la ley de Dios. Sin embargo, Noé obtuvo otro calificativo por parte del Cielo: “…varón justo, perfecto fue en sus generaciones…” Génesis 6:9. Se encontraba en armonía con los principios divinos y en este sentido era diferente al resto.

Después de diluvio encontramos a Abrahán en relación con la ley de Dios en Génesis 26:5 “Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes”. Por medio de esta declaración se comprueba el conocimiento específico de Abrahán acerca de los Diez Mandamientos. En contraste con la declaración bíblica anterior se encuentra Génesis 13:13 “Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera”. Los calificativos empleados en esta cita evidencia la existencia de la ley de Dios, pues el pecado es la transgresión de los principios celestiales, los Diez Mandamientos, lo cual hacían los habitantes de esta ciudad, que finalmente fue destruida.

Otro personaje bíblico del primer libro de la Biblia nos permite comprobar, una vez más, la existencia y el conocimiento de la ley de Dios. José, durante su estadía en Egipto y en ocasión de una situación muy difícil pronunció las siguientes palabras: “¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?” Génesis 39:9. La percepción del pecado era clara para este joven que se confrontó con la obediencia o la transgresión al séptimo mandamiento. Con la ayuda divina obtuvo la victoria y permaneció fiel a la ley de Dios.

Israel, como nación se encontraba en posesión del conocimiento de los Diez Mandamientos, pues el Señor se expresó al respecto, del siguiente modo: “Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?” Éxodo 16:28. En ocasión de la impartición del maná, Dios censuró al pueblo por su obstinación en la desobediencia, pues se menciona, posteriormente, un mandamiento, en especial: “Esto es lo que tiene ordenado el Señor: Mañana es el día de sábado, cuyo descanso está consagrado al Señor” Éxodo 16:23. De acuerdo a esta declaración el tema en discusión era el cuarto mandamiento de la ley de Dios.

Es interesante comprobar que antes de acampar ante el Sinaí Moisés ya había estado instruyendo a Israel respecto a la correcta observancia de la ley de Dios: “Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaró las ordenanzas de Dios y sus leyes” Éxodo 18:16.

“Dios nos ha dado sus santos preceptos porque ama a la humanidad. Para escudarnos de los resultados de la transgresión, nos revela los principios de la justicia. La ley es una expresión del pensamiento de Dios: cuando se recibe en Cristo, llega a ser nuestro pensamiento. Nos eleva por encima del poder de los deseos y las tendencias naturales, por encima de las tentaciones que inducen a pecar.” -El Deseado de todas las Gentes, 274

3. Definición

La naturaleza de la ley de Dios se encuentra definida con toda claridad en Romanos 7:12, 14 “De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno…Porque sabemos que la ley es espiritual…”, así como su área de aplicación en Eclesiastés 12:13 “Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”.

Es indispensable conocer el principio esencial de la ley de Dios, de acuerdo a Romanos 13:10 “…el cumplimiento de la ley es el amor”. En este sentido se resumen los Diez Mandamientos: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente… Amarás a tu prójimo como a ti mismo…” Mateo 22:37, 39, ya que los primeros cuatro mandamientos estipulan nuestra relación directa con Dios y los seis últimos con nuestros semejantes.

La integralidad y el sentido compacto de la ley de Dios se expone claramente en Santiago 2:10, 11 “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiese en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley”, pues la autoridad de su Dador es inapelable, ya que “Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder”. Santiago 4:12, a saber Dios mismo, en el cual no hay cambio: “Toda buena dadiva, y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” Santiago 1:17.

Así como Dios es eterno, sus preceptos también lo son, según el Salmo 111:7,8 “… seguros son tus preceptos; establecidos para siempre jamás…”. El mismo Jesús es un ejemplo de su vigencia e importancia: “Yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor” Juan 15:10 y sus seguidores deben andar de acuerdo a su Modelo: “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” (1 Juan 2:6).

“La ley de Dios, por su naturaleza misma, es inmutable. Es una revelación de la voluntad y del carácter de su Autor. Dios es amor, y su ley es amor. Sus dos grandes principios son el amor a Dios y al hombre. ‘El amor pues es el cumplimiento de la ley’ (Rom. 3:10). El carácter de Dios es justicia y verdad; tal es la naturaleza de su ley… Semejante ley, expresión del pensamiento y de la voluntad de Dios, debe ser duradera como su Autor.” -El Conflicto de los Siglos, 520

4. Características

El Salmo 119 reúne en sus versos un número significativo de características de la ley de Dios que se presentan a continuación:

1. Observancia

“Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos” Salmo 119:4

2. Atención

“…no sería avergonzado, cuando atendiese a todos tus mandamientos” Salmo 119:6

3. Meditación

“En tus mandamientos meditaré…” Salmo 119:15

4. Recreación

“Recrearéme en tus estatutos…” Salmo 119:16

5. Admiración

“Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley” Salmo 119:18

6. Cumplimiento

“…tus testimonios he guardado” Salmo 119:22

7. Gracia

“… hazme la gracia de tu ley” Salmo 119:29

8. Entrega

“Dame entendimiento, y guardaré tu ley, y la observaré de todo corazón” Salmo 119:34

9. Proclamación

“Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes y no me avergonzaré” Salmo 119:46

10. Amor

“Y deleitaréme en tus mandamientos que he amado” Salmo 119:47

Se han citado en una forma muy breve algunas de las cualidades que acompañan a la ley de Dios, la cual fue anunciada en el monte Sinaí en una forma espectacular, de acuerdo a Deuteronomio 4:12, 13 “Y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego; oísteos la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura visteis. Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra”, las cuales eran un placer cumplir por parte de la Jesús, durante su estadía en la tierra: “…el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón” Salmo 40:7, 8

“La ley de Dios es una ley de amor…

“Las condiciones para obtener la vida eterna, bajo la gracia, son exactamente lo que eran en Edén: una justicia perfecta, armonía con Dios y completa conformidad con los principios de su ley. La norma de carácter presentada en el Antiguo Testamento es la misma que se presenta en el Nuevo Testamento… Cada mandato o precepto que Dios dé tiene como base la promesa más positiva.” -El Discurso Maestro de Jesucristo, 81, 65

5. Referencias

A continuación se listan algunos casos en los que el conocimiento de la ley de Dios se encuentra implícito, antes de su proclamación oficial en Éxodo 20.

·    I. MANDAMIENTO: “…Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos” Génesis 35:2

·    II. MANDAMIENTO: …Thare padre de Abraham y de Nachor; y servían a dioses extrañosJosué 24:2

·    III. MANDAMIENTO: “…Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí” Génesis 27:20

·    IV. MANDAMIENTO: “…y vosotros les hacéis cesar de sus cargosÉxodo 5:5

·    V. MANDAMIENTO: “…había obedecido a su padre y a su madre…Génesis 28:7

·    VI. MANDAMIENTO: “El que derramare sangre del hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre” Génesis 9:6

·    VII. MANDAMIENTO: “…ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?” Génesis 39:9

·    VIII. MANDAMIENTO: “…por qué me hurtaste…” Génesis 31:30

·    IX. MANDAMIENTO: “… ¿Qué has hecho, que me hurtaste el corazón y has traído a mis hijas como prisioneras de guerra?” Génesis 31:26

·    X. MANDAMIENTO: “…árbol codiciable para alcanzar sabiduría…” Génesis 3:6

“Dios exige que sus hijos sean perfectos. Su ley es una copia de su propio carácter, y es la norma de todo carácter. Esta norma infinita es presentada a todos a fin de que no haya equivocación respecto a la clase de personas con las cuales Dios ha de formar su reino. La vida de Cristo sobre la tierra fue una perfecta expresión de la ley de Dios, y cuando los que pretenden ser hijos de Dios llegan a ser semejantes a Cristo en carácter, serán obedientes a los mandamientos de Dios. Entonces el Señor puede con confianza contarlos entre el número que compondrá la familia del cielo. Vestidos con el glorioso manto de la justicia de Cristo, poseen un lugar en el banquete del Rey.” -Lecciones Prácticas del Gran Maestro, 291

6. Comentarios

La actitud de Jesús en cuanto a la ley de Dios es realmente importante: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar sino para cumplir” Mateo 5:17, pues El mismo enfatizó la perpetuidad de ésta en Mateo 5:18 “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”.

En una entrevista que Jesús mantuvo con un joven rico se destaca el consejo que Él le impartió: “Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” Mateo 19:17 y cuando le preguntó a cerca de los mandamientos, Cristo mencionó directamente preceptos de la ley de Dios, de acuerdo a Mateo 19:18, 19.

Los mandamientos que componen la ley de Dios citados por Jesús son definidos en su conjunto como “la ley de la libertad” en Santiago 2:12, pues que liberan al ser humano del pecado, ya que éste “es infracción de la ley” 1 Juan 3:4. Sin embargo, se confirma a través de la fe: “¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley” Romanos 3:31, que a su vez se cumple por el amor: “… el cumplimiento de la ley es el amor” Romanos 13:10. Y el amor a Dios se define en 1 Juan 5:2, 3 “En esto se conoce que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”.

Es interesante tomar en consideración que la iglesia de los últimos días reúne ciertas características muy especiales: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” Apocalipsis 14:12

“Cuando la ley fue promulgada, el Señor… estuvo al lado de su Hijo, envuelto en el fuego y el humo del monte. No fue allí donde la ley se dio por primera vez; pero fue proclamada para que los hijos de Israel,… pudieran recordar sus términos y comprender lo que constituía el verdadero culto de Jehová.” -Signs of the Times, 15-10-1.896

7. Conclusión

“Porque la ley del Señor es perfecta y por lo tanto inmutable, es imposible que los hombres pecaminosos satisfagan por sí mismos la medida de lo que se requiere. Por eso vino Jesús como nuestro Redentor… Cuando renunciamos a nuestros pecados y recibimos a Cristo como nuestro Salvador, la ley es ensalzada.

“Estos principios que se comunicaron a los hombres en el Paraíso como la ley suprema de la vida, existirán sin sombra de cambio en el Paraíso restaurado.” -El Discurso Maestro de Jesucristo, 48

“Jehová, el eterno, el que posee existencia propia, el no creado, el que es la fuente de todo y el que lo sustenta todo es el único que tiene derecho a la veneración y adoración supremas.” -Patriarcas y Profetas, 313

“Este segundo mandamiento prohíbe adorar al verdadero Dios mediante imágenes o figuras.” -Patriarcas y Profetas, 313

“Este mandamiento [tercero] no sólo prohíbe el jurar en falso y las blasfemias tan común, sino también el uso del nombre de Dios de una forma frívola o descuidada, sin considerar su tremendo significado.” -Patriarcas y Profetas, 314

“El cuarto mandamiento es, entre todos los diez, el único que contiene tanto el nombre como el título del Legislador. Es el único que establece por autoridad de quién se dio la ley. Así, contiene el sello de Dios, puesto en su ley como prueba de su autenticidad y de su vigencia.” -Patriarcas y Profetas, 315

“El quinto mandamiento no sólo requiere que los hijos sean respetuosos, sumisos y obedientes a sus padres, sino que también los amen y sean tiernos con ellos, que alivien sus cuidados, que escuden su reputación, y que les ayuden y consuelen en su vejez.” Patriarcas y Profetas, 316

“Todo acto de injusticia que contribuya a abreviar la vida, el espíritu de odio y de venganza, o el abrigar cualquier pasión que se traduzca en hechos perjudiciales para nuestros semejantes o que nos lleve siquiera a desearles mal… todo descuido egoísta que nos haga olvidar a los menesterosos y dolientes, toda satisfacción del apetito, o privación innecesaria, o labor excesiva que tienda a perjudicar la salud; todas estas cosas son, en mayor o menor grado, violación del sexto mandamiento.” -Patriarcas y Profetas, 316, 317

“Este mandamiento [séptimo] no sólo prohíbe las acciones impuras, sino también los pensamientos y los deseos sensuales y toda práctica que tienda excitarlos.” -Patriarcas y Profetas, 317

“El octavo mandamiento condena el robo de hombres y el tráfico de esclavos, y prohíbe las guerras de conquista. Condena el hurto y el robo. Exige estricta integridad en los más mínimos pormenores de los asuntos de la vida.” -Patriarcas y Profetas, 317

“La mentira acerca de cualquier asunto, todo intento o propósito de engañar a nuestro prójimo, están incluidos en este mandamiento [noveno].” -Patriarcas y Profetas, 317

“El décimo mandamiento ataca la raíz misma de todos los pecados, al prohibir el deseo egoísta, del cual nace el acto pecaminosos. El que, obedeciendo a la ley de Dios, se abstiene de abrigar hasta el deseo pecaminoso de poseer lo que pertenece a otro, no será culpable de un mal acto contra sus semejantes.” -Patriarcas y Profetas, 318

¡Teme a Dios y guarda sus mandamientos!