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14. Creemos que sin la justicia de Jesucristo ningún ser humano mortal puede subsistir ante el Dios santo... ...El profeta Isaías se expresa del siguiente modo: “Si bien todos nosotros somos como...

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Lección N° 4 “El Juicio Investigador”

Sábado 23 de julio de 2016


“Solemnes son las escenas relacionadas con la obra final de la expiación. Incalculables son los intereses que esta envuelve. El juicio se lleva ahora adelante en el santuario celestial. Esta obra se viene realizando desde hace muchos años. Pronto nadie sabe cuándo les tocará ser juzgados a los vivos. En la augusta presencia de Dios nuestras vidas deben ser pasadas en revista” (El Conflicto de los Siglos, pág. 480).


Juzgados según nuestras obras


1. ¿Cuándo sucederá el juicio y conforme a qué?


Daniel 8:14 Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado.

Apocalipsis  20:12, up2:23, up  …Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras… 2:23y os daré a cada uno según vuestras obras.

“Fue en el tiempo señalado para el juicio–al fin de los 2.300 días, en 1844–cuando empezó la obra de investigación y el acto de borrar los pecados. Todos los que han tomado el nombre de Cristo deben pasar por tan riguroso examen. Tanto los vivos como los muertos deben ser juzgados ‘de acuerdo con las cosas escritas en los libros, según sus obras’” (La Fe por la Cual Vivo, pág. 213).

“En un tiempo como el presente, cuando la obra del juicio de los vivos está por comenzar, ¿permitiremos que la ambición no consagrada tome posesión del corazón? ¿Qué podrá ser de algún valor para nosotros ahora excepto que seamos hallados leales y fieles al Dios del Cielo? ¿Qué hay de valor verdadero en este mundo cuando estamos a la orilla del mundo eterno?” (Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 496).

2. ¿Con quiénes comienza el juicio investigador en las cortes celestiales? No sabiendo cuándo nuestros nombres pasarán a juicio, ¿cuál debería ser nuestra actitud?


1 Pedro 4:17, 18 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? 18Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?

Apocalipsis  14:7 Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

“…En el gran día de la expiación final y del juicio, los únicos casos que se consideran son los de quienes hayan profesado ser hijos de Dios. El juicio de los impíos es obra distinta y se verificará en fecha posterior. ‘Es tiempo de que el juicio comience de la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, ¿qué será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio?’ (1 Pedro 4:17) (El Conflicto de los Siglos, pág. 472).

“¿Cuál es nuestra condición en este tremendo y solemne tiempo? ¡Ay! ¡Cuánto orgullo prevalece en la iglesia, cuánta hipocresía, cuánto engaño, cuánto amor al vestido, la frivolidad y las diversiones, cuánto deseo de supremacía! Todos estos pecados han nublado las mentes, de modo que no han sido discernidas las cosas eternas… Si tenemos alguna preocupación por la salvación de nuestra alma, debemos efectuar un cambio decidido. Debemos buscar a Dios con verdadera contrición; con profunda contrición de alma debemos confesar nuestros pecados para que puedan ser borrados.

“No debemos permanecer más en un terreno donde podamos ser fascinados. Nos aproximamos rápidamente al término de nuestro tiempo de gracia. Pregúntese cada alma: ¿Cómo estoy delante de Dios? No sabemos cuán pronto nuestros nombres puedan ser puestos en los labios de Cristo y sean decididos finalmente nuestros casos. ¡Cuáles, oh cuáles, serán esas decisiones! ¿Seremos contados con los justos o seremos incluidos entre los impíos?” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 146).


La corte del juicio


3. ¿Quién es el Juez presidente en esta corte, y quién es el Abogado? ¿Qué continuará haciendo el adversario?


Daniel 7:9, 10 Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. 10Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos.

1 Juan 2:1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

Apocalipsis  12:10 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.

Zacarías 3:1 Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle.

“Así se presentó a la visión del profeta el día grande y solemne en que los caracteres y vidas de los hombres habrán de ser revistados ante el Juez de toda la tierra, y en que a todos los hombres se les dará ‘conforme a sus obras’. El Anciano de días es Dios, el Padre…

“Jesús aparecerá como el abogado de ellos, para interceder en su favor ante Dios… “Mientras Jesús intercede por los súbditos de su gracia, Satanás los acusa ante Dios como transgresores” (El Conflicto de los Siglos, págs. 471, 474, 475).


4. ¿Cuál es la norma en el juicio celestial?


Eclesiastés 12:13, 14 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

Santiago 2:12 Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.

Romanos 3:19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios.

“En sus enseñanzas, Cristo mostró cuán abarcantes son los principios de la ley pronunciados desde el Sinaí. Hizo una aplicación viviente de aquella ley cuyos principios permanecen para siempre como la gran norma de justicia: la norma por la cual serán juzgados todos en aquel gran día, cuando el juez se siente y se abran los libros…

“Cuando se siente el Juez, se abran los libros y cada hombre sea juzgado de acuerdo con las cosas escritas en los libros, entonces las tablas de piedra, ocultas por Dios hasta aquel día, serán presentadas delante del mundo como la norma de justicia. Entonces hombres y mujeres verán que el prerrequisito de su salvación es obediencia a la perfecta ley de Dios. Nadie hallará excusa para el pecado. Mediante los justos principios de aquella ley, los hombres recibirán su sentencia de vida o muerte” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 248, 264).


5. ¿Qué libros proveen evidencia en el juicio?


Daniel 12:1 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.

Apocalipsis  20:11, 12 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. 12Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

Malaquías 3:16 Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.

“El libro de la vida contiene los nombres de todos los que entraron alguna vez en el servicio de Dios…

“Delante de Dios está escrito ‘un libro de memoria,’ en el cual quedan consignadas las buenas obras de ‘los que temen a Jehová, y de los que piensan en su nombre’ (Malaquías 3:16, VM). Sus palabras de fe, sus actos de amor, están registrados en el cielo… Toda tentación resistida, todo pecado vencido, toda palabra de tierna compasión, están fielmente consignados, y apuntados también todo acto de sacrificio, todo padecimiento y todo pesar sufridos por causa de Cristo…

“Hay además un registro en el cual figuran los pecados de los hombres. ‘Pues que Dios traerá toda obra a juicio juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala’ (Eclesiastés 12:14, VM). ‘De toda palabra ociosa que hablaren los hombres, darán cuenta en el día del juicio.’ Dice el Salvador: ‘Por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado’ (Mateo 12:36, 37, VM). Los propósitos y motivos secretos aparecen en el registro infalible…” (El Conflicto de los Siglos, págs. 534, 535).


La decisión del juicio


6. Sabiendo que los pecados que quedan sin confesión y sin perdón no son borrados y que entonces el registro de las buenas obras es borrado del libro de memoria, ¿de qué debería asegurarse el pueblo de Dios?


Salmos  32:1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

“Se abrió otro libro en el cual estaban anotados los pecados delos que profesan la verdad. Bajo el encabezamiento del egoísmo venían todos los demás pecados. Había también encabezamientos en cada columna, y debajo de ellos, junto a cada nombre, estaban registrados en sus respectivas columnas los pecados menores.

“Bajo la codicia venían la mentira, el robo, los hurtos, el fraude y la avaricia; bajo la ambición venían el orgullo y la extravagancia; los celos encabezaban la lista de la malicia, la envidia y el odio; y la intemperancia, otra larga lista de crímenes terribles, como la lascivia, el adulterio, la complacencia de las pasiones animales, etc. Mientras contemplaba esto me sentía abrumada de angustia indecible, y exclamé: ‘¿Quién puede salvarse? ¿Quién puede ser justificado delante de Dios, cuyas vestiduras están sin mancha? ¿Quién está sin defecto a la vista de un Dios puro y santo?’ (Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 377). “Frente a cada nombre, en los libros del cielo, aparecen, con terrible exactitud, cada mala palabra, cada acto egoísta, cada deber descuidado, y cada pecado secreto, con todas las tretas arteras. Las admoniciones o reconvenciones divinas despreciadas, los momentos perdidos, las oportunidades desperdiciadas, la influencia ejercida para bien o para mal, con sus abarcantes resultados, todo fue registrado por el ángel anotador” (El Conflicto de los Siglos, pág. 473).


7. Cuando el juicio investigador se termine, y el destino de todos habrá sido decidido para vida o para muerte, ¿cuál será la recompensa de los vencedores?


Apocalipsis  3:5, 21 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles… 21Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

“Todo el más profundo interés manifestado entre los hombres por los fallos de los tribunales terrenales no representa sino débilmente el interés manifestado en los atrios celestiales cuando los nombres inscritos en el libro de la vida desfilen ante el Juez de toda la tierra. El divino Intercesor aboga en favor de todos los que han vencido por la fe en su sangre para que se les perdonen sus transgresiones, a fin de que sean restablecidos en su morada edénica y coronados con él coherederos del ‘señorío primero’ (Miqueas 4:8)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 475).


Para estudio  personal


‘¿Quién es capaz de soportar el día de su advenimiento? ¿Y quién podrá estar en pie cuando él apareciere? porque será como el fuego del acrisolador, y como el jabón de los bataneros; pues que se sentará como acrisolador y purificador de la plata; y purificará a los hijos de Leví, y los afinará como el oro y la plata, para que presenten a Jehová ofrenda en justicia’ (Malaquías 3:2, 3, VM). Los que vivan en la tierra cuando cese la intercesión de Cristo en el santuario celestial deberán estar en pie en la presencia del Dios santo sin mediador. Sus vestiduras deberán estar sin mácula; sus caracteres, purificados de todo pecado por la sangre de la aspersión. Por la gracia de Dios y sus propios y diligentes esfuerzos deberán ser vencedores en la lucha con el mal. Mientras se prosigue el juicio investigador en el cielo, mientras que los pecados de los creyentes arrepentidos son quitados del santuario, debe llevarse a cabo una obra especial de purificación, de liberación del pecado, entre el pueblo de Dios en la tierra. Esta obra está presentada con mayor claridad en los mensajes del capítulo 14 del Apocalipsis” (El Conflicto de los Siglos, pág. 421).

Testimonios para la Iglesia, tomo 4, págs. 377-380.

El Conflicto de los Siglos, capítulo 28.