Lección Nº 12 “Los Mil Años”

Sábado, 19 de marzo de 2016

“Se asemejaba a un desolado desierto. Las ciudades y las aldeas, sacudidas por el terremoto, yacían en ruinas. Las montañas, descuajadas de sus asientos, habían dejado grandes cavernas… Allí quedaría Satanás recluido, vagabundo y errante por toda la tierra para ver las consecuencias de su rebelión contra la ley de Dios. Durante mil años iba a poder gozar del fruto de la maldición que había causado. Recluído en la tierra, no tendrá ocasión de ir a otros planetas para tentar y molestar a quienes no han caído” (Primeros Escritos, pág. 289).

El enemigo es atado

1. ¿Cómo es la profecía concerniente a los mil años mencionados? Considerando que Satanás es un ángel caído, en realidad ¿qué es la “gran cadena” que le ata por tan largo tiempo?

Apocalipsis 20:1, 2 Vi a un ángel que descendía del cielo y que tenía en su mano la llave del abismo y una gran cadena. 2El prendió al dragón, aquella serpiente antigua quien es el diablo y Satanás, y le ató por mil años.

“El autor del Apocalipsis predice el destierro de Satanás y el estado caótico y de desolación a que será reducida la tierra; y declara que este estado de cosas subsistirá por mil años…

“Aquí es donde, con sus malos ángeles, Satanás hará su morada durante mil años. Limitado a la tierra, no podrá ir a otros mundos para tentar e incomodar a los que nunca cayeron. En este sentido es cómo está atado: no queda nadie en quien pueda ejercer su poder. Le es del todo imposible seguir en la obra de engaño y ruina que por tantos siglos fue su único deleite” (El Conflicto de los Siglos, pág. 640).

2. ¿Cuál es el significado de la palabra “abismo” (hoyo sin fondo) donde Satanás será echado y permanecerá por el lapso de mil años? ¿Cómo describen las Escrituras otro tiempo cuando la tierra era como un “abismo”– completamente vacía y oscura?

Apocalipsis 20:3 Lo arrojó al abismo y lo cerró, y lo selló sobre él para que no engañase más a las naciones, hasta que se cumpliesen los mil años. Después de esto, es necesario que sea desatado por un poco de tiempo.

Génesis 1:2 Y la tierra estaba sin orden y vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

“Según se desprende de otros pasajes bíblicos, es de toda evidencia que la expresión ‘abismo’ se refiere a la tierra en estado de confusión y tinieblas. Respecto a la condición de la tierra ‘en el principio,’ la narración bíblica dice que ‘estaba desordenada y vacía; y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo’ (Génesis 1:2). Las profecías enseñan que será reducida, en parte por lo menos, a ese estado. Contemplando a través de los siglos el gran día de Dios, el profeta Jeremías dice: ‘Miro hacia la tierra, y he aquí que está desolada y vacía; también hacia los cielos miro, mas no hay luz en ellos. Miro las montañas, y he aquí que están temblando, y todas las colinas se conmueven. Miro, y he aquí que no parece hombre alguno, y todas las aves del cielo se han fugado. Miro, y he aquí el campo fructífero convertido en un desierto, y todas sus ciudades derribadas’ (Jeremías 4:23-26,VM)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 640).

El regreso de Jesús y el comienzo de los mil años

3. ¿En qué momento comenzarán los mil años, cuando Satanás sea atado y la tierra sea reducida a escombros y desechos?

2 Pedro 3:7, 10, 12 Pero por la misma palabra, los cielos y la tierra que ahora existen están reservados para el fuego, guardados hasta el día del juicio y de la destrucción de los hombres impíos… 10Pero el día del Señor vendrá como ladrón. Entonces los cielos pasarán con grande estruendo; los elementos, ardiendo, serán deshechos, y la tierra y las obras que están en ella serán consumidas… 12aguardando y apresurándoos para la venida del día de Dios! Por causa de ese día los cielos, siendo encendidos, serán deshechos; y los elementos, al ser abrasados, serán fundidos.

2 Tesalonicenses 1:7, 8 Y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

“A la venida de Cristo los impíos serán borrados de la superficie de la tierra, consumidos por el espíritu de su boca y destruidos por el resplandor de su gloria. Cristo lleva a su pueblo a la ciudad de Dios, y la tierra queda privada de sus habitantes. ‘He aquí que Jehová vaciará la tierra, y la dejará desierta, y cual vaso, la volverá boca abajo, y dispersará sus habitantes.’ ‘La tierra será enteramente vaciada y completamente saqueada; porque Jehová ha hablado esta palabra.’ ‘Porque traspasaron la ley, cambiaron el estatuto, y quebrantaron el pacto eterno. Por tanto la maldición ha devorado la tierra, y los que habitan en ella son culpables: por tanto son abrasados los habitantes de la tierra’ (Isaías 24:1, 3, 5, 6, VM)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 639).

Juicio en el cielo

4. Mientras Satanás es confinado al abismo o a la tierra destruida, ¿qué sucederá en el cielo? ¿Quiénes participarán en esta importante obra?

Apocalipsis 20:4, 6 Y vi tronos; y se sentaron sobre ellos, y se les concedió hacer juicio. Y vi las almas de los degollados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. Ellos no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni tampoco recibieron su marca en sus frentes ni en sus manos. Ellos volvieron a vivir y reinaron con Cristo por mil años. 6Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre éstos la segunda muerte no tiene ningún poder; sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil años.

1 Corintios 6:2, 3 ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar pleitos tan pequeños? 3¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¡Cuánto más las cosas de esta vida!

“Durante los mil años que transcurrirán entre la primera resurrección y la segunda, se verificará el juicio de los impíos…

“El apóstol Pablo señala este juicio como un acontecimiento que sigue al segundo advenimiento. ‘No juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor; el cual sacará a luz las obras encubiertas de las tinieblas, y pondrá de manifiesto los propósitos de los corazones’ (1 Corintios 4:5, VM)… En ese entonces reinarán los justos como reyes y sacerdotes de Dios. San Juan dice en el Apocalipsis: ‘Vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fue dado juicio.’ ‘Serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con Él mil años’ (Apocalipsis 20:4, 6). Entonces será cuando, como está predicho por San Pablo, ‘los santos han de juzgar al mundo’ (1 Corintios 6:2). Junto con Cristo juzgan a los impíos, comparando sus actos con el libro de la ley, la Biblia, y fallando cada caso en conformidad con los actos que cometieron por medio de su cuerpo. Entonces lo que los malos tienen que sufrir es medido según sus obras, y queda anotado frente a sus nombres en el libro de la muerte” (El Conflicto de los Siglos, pág. 641).

Fin de los mil años

5. ¿Qué será transportado a la tierra al final de los mil años? ¿Quiénes estarán con ella?

Apocalipsis 21:1-3, 10 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe más. 2Y yo vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén que descendía del cielo de parte de Dios, preparada como una novia adornada para su esposo. 3Oí una gran voz que procedía del trono diciendo: “He aquí el tabernáculo de Dios está con los hombres, y él habitará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios… 10Me llevó en el Espíritu sobre un monte grande y alto, y me mostró la santa ciudad de Jerusalén, que descendía del cielo de parte de Dios.

“Al fin de los mil años, Cristo regresa otra vez a la tierra. Le acompaña la hueste de los redimidos, y le sigue una comitiva de ángeles. Al descender en majestad aterradora, manda a los muertos impíos que resuciten para recibir su condenación. Se levanta su gran ejército, innumerable como la arena del mar. ¡Qué contraste entre ellos y los que resucitaron en la primera resurrección! Los justos estaban revestidos de juventud y belleza inmortales. Los impíos llevan las huellas de la enfermedad y de la muerte” (El Conflicto de los Siglos, pág. 643).

Resurrección de los injustos

6. ¿Quiénes serán resucitados después de los mil años? ¿Qué dice la profecía acerca de los planes y acciones de Satanás?

Apocalipsis 20:5, 7, 8 El que estaba sentado en el trono dijo: “He aquí yo hago nuevas todas las cosas.” Y dijo: “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.” 7El que venza heredará estas cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo. 8Pero, para los cobardes e incrédulos, para los abominables y homicidas, para los fornicarios y hechiceros, para los idólatras y todos los mentirosos, su herencia será el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

“Al fin de los mil años vendrá la segunda resurrección. Entonces los impíos serán resucitados, y comparecerán ante Dios para la ejecución del ‘juicio decretado.’ Así el escritor del Apocalipsis, después de haber descrito la resurrección de los justos, dice: ‘Los otros muertos no tornaron a vivir hasta que sean cumplidos mil años.’ Apocalipsis 20:5. E Isaías declara, con respecto a los impíos: ‘Serán juntados como se juntan los presos en el calabozo, y estarán encerrados en la cárcel; y después de muchos días serán sacados al suplicio’ (Isaías 24:22, VM)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 642).

Último ataque y derrota

7. Con billones de partidarios de su lado, ¿qué hará? ¿Cuál será el resultado final para él y sus seguidores?

Apocalipsis 20:9, 10 Vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete últimas plagas, y habló conmigo diciendo: “Ven acá. Yo te mostraré la novia, la esposa del Cordero.” 10Me llevó en el Espíritu sobre un monte grande y alto, y me mostró la santa ciudad de Jerusalén, que descendía del cielo de parte de Dios.

Malaquías 4:1 Porque he aquí viene el día ardiente como un horno, y todos los arrogantes y todos los que hacen maldad serán como paja. Aquel día que vendrá los quemará y no les dejará ni raíz ni rama, ha dicho Jehovah de los Ejércitos.

“Entonces Satanás se prepara para la última tremenda lucha por la supremacía… cuando resucitan los impíos y ve las grandes multitudes que tiene al lado suyo, sus esperanzas reviven y resuelve no rendirse en el gran conflicto. Alistará bajo su bandera a todos los ejércitos de los perdidos y por medio de ellos tratará de ejecutar sus planes…

“Satanás consulta con sus ángeles, y luego con esos reyes, conquistadores y hombres poderosos. Consideran la fuerza y el número de los suyos, y declaran que el ejército que está dentro de la ciudad es pequeño, comparado con el de ellos, y que se lo puede vencer. Preparan sus planes para apoderarse de las riquezas y gloria de la nueva Jerusalén. En el acto todos se disponen para la batalla. Hábiles artífices fabrican armas de guerra. Renombrados caudillos organizan en compañías y divisiones las muchedumbres de guerreros” (El Conflicto de los Siglos, págs. 644, 645).

Nuevo cielo y nueva tierra

8. Después de la victoria final de Dios, verdad y justicia, ¿qué obra especial y gloriosa se llevará a cabo?

2 Pedro 3:13, 14 Según las promesas de Dios esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia. 14Por tanto, oh amados, estando a la espera de estas cosas, procurad con empeño ser hallados en paz por él, sin mancha e irreprensibles.

Apocalipsis 21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe más.

“La obra de destrucción de Satanás ha terminado para siempre. Durante seis mil años obró a su gusto, llenando la tierra de dolor y causando penas por todo el universo. Toda la creación gimió y sufrió en angustia. Ahora las criaturas de Dios han sido libradas para siempre de su presencia y de sus tentaciones. ‘¡Ya descansa y está en quietud toda la tierra; prorrumpen los hombres [justos] en cánticos!’ (Isaías 14:7, VM). Y un grito de adoración y triunfo sube de entre todo el universo leal. Se oye ‘como si fuese el estruendo de una gran multitud, y como si fuese el estruendo de muchas aguas, y como si fuese el estruendo de poderosos truenos, que decían: ¡Aleluya; porque reina el Señor Dios, el Todopoderoso!’ (Apocalipsis 19:6, VM)…

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra han pasado’ (Apocalipsis 21:1, VM). El fuego que consume a los impíos purifica la tierra. Desaparece todo rastro de la maldición. Ningún infierno que arda eternamente recordará a los redimidos las terribles consecuencias del pecado” (El Conflicto de los Siglos, pág. 653).

Estudio adicional

Isaías 24:1, 3, 19, 20

“Los impíos reciben su recompensa en la tierra. Proverbios 11:31. ‘Serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos.’ Malaquías 4:1. Algunos son destruidos como en un momento, mientras otros sufren muchos días. Todos son castigados ‘conforme a sus hechos’…

“Solo queda un recuerdo: nuestro Redentor llevará siempre las señales de su crucifixión. En su cabeza herida, en su costado, en sus manos y en sus pies se ven las únicas huellas de la obra cruel efectuada por el pecado…

 

“El gran conflicto ha terminado. Ya no hay más pecado ni pecadores. Todo el universo está purificado. La misma pulsación de armonía y de gozo late en toda la creación. De Aquel que todo lo creó manan vida, luz y contentamiento por toda la extensión del espacio infinito. Desde el átomo más imperceptible hasta el mundo más vasto, todas las cosas animadas e inanimadas, declaran en su belleza sin mácula y en júbilo perfecto, que Dios es amor” (El Conflicto de los Siglos, págs. 652, 653, 657).