Lección Nº 11 “La Resurrección”

Sábado, 12 de marzo de 2016

Vendrá hora dijo Cristo, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y saldrán (Juan 5:28, 29). Esa voz resonará en todas las moradas de los muertos; y cada santo que duerme en Jesús despertará y dejará su prisión. Entonces el carácter virtuoso que hemos recibido por medio de la justicia de Cristo, nos vinculará con la verdadera grandeza, del más alto nivel.

“Gloriosa será la victoria de los santos que duermen [en el Señor] en la mañana de la resurrección… El Dador de la vida coronará de inmortalidad a todos los que se levanten del sepulcro” (Maranata: El Señor Viene!, pág. 309).

Un rayo brillante de esperanza

1. En el pasado, ¿qué vieron los hijos de Dios concerniente a la muerte-una nube oscura o rayos de luz? ¿Qué esperanza mantuvo el patriarca Job en medio de duras pruebas?

Salmos 16:10; 49:15 Pues no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción… 49:15Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, porque me llevará consigo.

Job 19:25-27 Pero yo sé que mi Redentor vive, y que al final se levantará sobre el polvo. 26Y después que hayan deshecho esta mi piel, ¡en mi carne he de ver a Dios, 27a quien yo mismo he de ver! Lo verán mis ojos, y no los de otro. Mi corazón se consume dentro de mí.

“Al pueblo peregrino de Dios, que por tanto tiempo hubo de morar ‘en región y sombra de muerte,’ le es dada una valiosa esperanza inspiradora de alegría con la promesa de la venida de Aquel que es ‘la resurrección y la vida’ para hacer

‘volver a su propio desterrado.’ La doctrina del segundo advenimiento es verdaderamente la nota tónica de las Sagradas Escrituras… Hubo santos desde los antiguos tiempos que miraban hacia el tiempo del advenimiento glorioso del Mesías como hacia la consumación de sus esperanzas… El patriarca Job, en la lobreguez de su aflicción, exclamaba con confianza inquebrantable: ‘Pues yo sé que mi Redentor vive, y que en lo venidero ha de levantarse sobre la tierra; […] aun desde mi carne he de ver a Dios; a quien yo tengo de ver por mí mismo, y mis ojos le mirarán; y ya no como a un extraño’ (Job 19:25-27, VM” (El Conflicto de los Siglos, pág. 301).

2. ¿Qué asombrosa ilustración del milagro de la resurrección dio el Señor al profeta Ezequiel? ¿Qué otra profecía dada al mismo tiempo, confirma esta visión?

Ezequiel 37:1-5 La mano de Jehovah vino sobre mí; me llevó fuera por el Espíritu de Jehovah y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. 2Me hizo pasar junto y alrededor de ellos, y he aquí que eran muchísimos sobre la superficie del valle. Y he aquí que estaban muy secos. 3Entonces me preguntó: –Oh hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y respondí: –Oh Señor Jehovah, tú lo sabes. 4Entonces me dijo: –Profetiza a estos huesos y diles: “Huesos secos, oíd la palabra de Jehovah. 5Así ha dicho el Señor Jehovah a estos huesos: ‘He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.

Daniel 12:2 Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna y otros para vergüenza y eterno horror.

“En cierta época el profeta Ezequiel cayó en visión sentado en medio de un grande valle. Ante él yacía una escena funesta. A lo largo de toda su extensión el valle estaba cubierto con los huesos de los muertos. La pregunta fue hecha, ‘Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos?’ El profeta respondió, ‘Oh Señor Jehovah, tú lo sabes.’ ¿Qué podría la fuerza y el poder del hombre lograr con estos huesos muertos? El profeta no podía ver la esperanza de que se imparta vida sobre ellos. Mas mientras miraba, el poder de Dios empezó a obrar. Los huesos dispersos fueron estremecidos, y comenzaron a unirse, ‘hueso a su hueso,’ y fueron pegados por los nervios. Fueron cubiertos con carne, y mientras el Señor espiró sobre los cuerpos así formados, ‘el aliento entró a ellos, y vivieron, y se pararon sobre sus pies, un gran y extraordinario ejército.’ Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 4, pág. 1165).

Resurrección posible a causa de Jesús

3. ¿Cómo confirmó Jesús la absoluta garantía de la resurrección? ¿Qué provee la seguridad de ser resucitados de muerte a vida?

Juan 6:39; 11:25 Y ésta es la voluntad del que me envió: que yo no pierda nada de todo lo que me ha dado, sino que lo resucite en el día final…. 11:25Jesús le dijo: –Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá.

“Cristo reclama como suyos a todos los que han creído en su nombre. El poder vitalizador del Espíritu de Cristo que mora en el cuerpo mortal, vincula a cada alma creyente a Jesucristo. Los que creen en Jesús son sagrados para su corazón, porque su vida está oculta con Cristo en Dios. El Dador de la vida pronunciará esta orden: ‘¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos’ (Isaías 26:19)…

“El Dador de la vida llamará a su posesión adquirida en la primera resurrección, y hasta esa hora triunfante, cuando resuene la trompeta final y el vasto ejército avance hacia la victoria eterna, cada santo que duerme será mantenido en seguridad y guardado como una joya preciosa, como quien es conocido por Dios por su nombre. Resucitarán por el poder del Salvador que moró en ellos mientras vivieron y porque fueron participantes de la naturaleza divina” (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 309).

Argumentos en favor de la resurrección

4. ¿Qué datos importantes presentó el apóstol Pablo a algunas personas con dudas acerca de la resurrección? ¿Qué declaró sobre aquellos cuya esperanza en Dios está confinada a la vida presente?

1 Corintios 15:16-23 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo ha resucitado; 17y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es inútil; todavía estáis en vuestros pecados. 18En tal caso, también los que han dormido en Cristo han perecido. 19¡Si sólo en esta vida hemos tenido esperanza en Cristo, somos los más miserables de todos los hombres! 20Pero ahora, Cristo sí ha resucitado de entre los muertos, como primicias de los que durmieron. 21Puesto que la muerte entró por medio de un hombre, también por medio de un hombre ha venido la resurrección de los muertos. 22Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. 23Pero cada uno en su orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.

“Y San Pablo dice: ‘Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: aun estáis en vuestros pecados. Entonces también los que murieron en Cristo perecieron’ (1 Corintios 15:16-18, RV95). Si desde hace cuatro mil años los justos al morir hubiesen ido directamente al cielo, ¿cómo habría podido decir San Pablo que si no hay resurrección, ‘también los que murieron en Cristo, perecieron’? No habría necesidad de resurrección” (El Conflicto de los Siglos, pág. 534).

“Con poder convincente el apóstol expuso la gran verdad de la resurrección… “Pablo dirigió los pensamientos de los hermanos corintios a los triunfos de la mañana de la resurrección, cuando todos los santos que duermen se levantarán, para vivir para siempre con el Señor” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 258).

La primera resurrección

5. ¿Cuándo se realizará la resurrección? Conforme a la clara enseñanza de las Escrituras, ¿quiénes serán resucitados y levantados para reunirse con Jesús primero?

1 Tesalonicenses 4:14-18 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, de la misma manera Dios traerá por medio de Jesús, y con él, a los que han dormido. 15Pues os decimos esto por palabra del Señor: Nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera precederemos a los que ya durmieron. 16Porque el Señor mismo descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángel y con trompeta de Dios; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17Luego nosotros, los que vivimos y habremos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes, para el encuentro con el Señor en el aire; y así estaremos siempre con el Señor. 18Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

“Entre las oscilaciones de la tierra, las llamaradas de los relámpagos y el fragor de los truenos, el Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos. Dirige una mirada a las tumbas de los justos, y levantando luego las manos al cielo, exclama: ‘¡Despertaos, despertaos, despertaos, los que dormís en el polvo, y levantaos!’ Por toda la superficie de la tierra, los muertos oirán esa voz; y los que la oigan vivirán. Y toda la tierra repercutirá bajo las pisadas de la multitud extraordinaria de todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos. De la prisión de la muerte sale revestida de gloria inmortal gritando: ‘¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?’ (1 Corintios 15:55). Y los justos vivos unen sus voces a las de los santos resucitados en prolongada y alegre aclamación de victoria” (El Conflicto de los Siglos, pág. 627).

Incorruptible e inmortal

6. ¿Cómo será el cuerpo resucitado de los santos? ¿Qué grandes cambios formarán parte de la resurrección?

1 Corintios 15:52-54 …Porque sonará la trompeta, y los muertos serán resucitados sin corrupción; y nosotros seremos transformados. 53Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y que esto mortal sea vestido de inmortalidad. 54Y cuando esto corruptible se vista de incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: ¡Sorbida es la muerte en victoria!

“Nuestra identidad personal es preservada en la resurrección, si bien no saldrán de la tumba las mismas partículas de materia. La obra asombrosa de Dios es misterio para el hombre. El espíritu, el carácter del hombre, retorna a Dios donde se lo preserva. En la resurrección cada hombre tendrá su propio carácter. A su debido tiempo Dios llamará a los muertos, dándoles otra vez el aliento de vida, y ordenará a los huesos secos que vivan. Surgirá la misma forma, pero libre de enfermedad y todo defecto. Volverá a vivir llevando sus mismos rasgos individuales, de tal manera que los amigos se reconocerán. No hay ley de Dios en la naturaleza que indique que el Señor va a volver a reunir las mismas partículas de materia que compusieron el cuerpo antes de la muerte. Dios dará a los justos muertos un cuerpo conforme a su beneplácito” (¡Maranata: El Señor Viene!, pág. 299).

La segunda resurrección

7. ¿Cuándo se realizará la segunda resurrección-la resurrección de los injustos? ¿En qué resurrección únicamente se levantarán aquellos que reciben vida y bendición?

Apocalipsis 20:5, primera parte, 6 Pero los demás muertos no volvieron a vivir, sino hasta que se cumplieran los mil años… 6Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre éstos la segunda muerte no tiene ningún poder; sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil años.

“Al fin de los mil años vendrá la segunda resurrección. Entonces los impíos serán resucitados, y comparecerán ante Dios para la ejecución del ‘juicio decretado.’ Así el escritor del Apocalipsis, después de haber descrito la resurrección de los justos, dice: ‘Los otros muertos no tornaron a vivir hasta que sean cumplidos mil años’ (Apocalipsis 20:5). E Isaías declara, con respecto a los impíos: ‘Serán juntados como se juntan los presos en el calabozo, y estarán encerrados en la cárcel; y después de muchos días serán sacados al suplicio’ (Isaías 24:22, VM)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 642).

Estudio adicional

“En la primera resurrección el Dador de la vida llamará a la posesión que Él ha comprado, y hasta esa hora de triunfo, en la cual resonará la trompeta final y el vasto ejército se adelantará para apropiarse de la victoria eterna, todo santo que duerme será salvaguardado y protegido como una joya preciosa, a la cual Dios conoce por nombre. Gracias al poder del Salvador que moraba en ellos mientras vivían y debido a que fueron participantes de la naturaleza divina, serán levantados de entre los muertos. –Carta 65a, 1894” (Hijos e Hijas de Dios, pág. 361).

“El que en esta vida utilizó los dos talentos que le fueron confiados, demostrará en la vida futura que sus talentos no se corrompieron. Ellos serán utilizados en un plan más amplio y más noble en la vida futura. A cada hombre se le asigna su propia obra. Los que son partícipes de la naturaleza divina, y han escapado de la corrupción que está en el mundo debido a la concupiscencia, revelarán una vida purificada en este tiempo de preparación para la vida más elevada. Aquí abajo comienzan a vivir la vida de orden celestial y a llevar la naturaleza divina en toda clase de tareas. No hay lugar para los estafadores en las cortes celestiales. Tampoco estarán allí los falsificadores, los mentirosos, los adúlteros ni las personas de mente cruel. Estos nunca contemplarán el rostro de Dios” (Alza tus Ojos, pág. 95).